Tuesday, May 17, 2005

Derbez en la OEA: un proyecto personal

Por Erika López.

El intento del pasado 11 de abril para elegir al nuevo Secretario General para la Organización de Estados Americanos (OEA) es una metáfora de la política regional contemporánea en el Continente Americano, dividido por algunos en América del Norte y América del Sur. Pareciera que esta distinción geográfica nos da una idea de la orientación política de los países que conforman los respectivos hemisferios. Enrique Berruga Filloy describe a México como “país bisagra” entre estos dos subcontinentes, una bisagra que explica las contradicciones políticas en el país, que siendo latinoamericano de origen es norteamericano por estrategia. Así, la candidatura del Canciller Luis Ernesto Derbez para la Secretaría General de la OEA no es sino un reflejo de la ausencia de una política exterior mexicana de Estado, misma que de salir triunfante ocasionaría una mayor fragmentación de la poco cohesionada Latinoamérica.

El otro candidato a la Secretaría General de la OEA, el Ministro del Interior chileno, José Miguel Insulza es un hombre que ha trabajado en México y que tiene un gran respeto por el país, según ha declarado ante la prensa. Sin embargo, a pesar de este respeto por México, está claro que compite para ganar el máximo puesto del organismo regional. Además, de acuerdo con la Embajadora Olga Pellicer, el Canciller mexicano no siguió el protocolo para lanzar su candidatura, lo cual pescó por sorpresa a los chilenos (Conferencia “México y su compromiso internacional con la seguridad” XII Simposium de Relaciones Internacionales, Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, 26 de febrero de 2005).

Por otra parte, algunas personalidades de la política y la academia mexicana han señalado que la candidatura de Luis Ernesto Derbez ante la Secretaría General de la OEA no es sino la expresión de un gusto personal, y así lo señala el Embajador Gustavo Iruegas, especialista en temas latinoamericanos, en entrevista con El Norte.

“…el Canciller Luis Ernesto Derbez encuentra que el PAN no lo quiere como candidato a la Presidencia de la República, no lo quiere como candidato a la Gubernatura del Distinto Federal […] La realidad es que ese puesto le ofrece 5 años o la posibilidad de 10 con un encargo en Washington, donde le gusta vivir y donde ha vivido por muchos años.” (El Norte, 13 de abril de 2005).

La candidatura del Canciller mexicano no es parte de un proyecto nacional, sino un gusto personal. Por el contrario, este personaje político ha decido que prefiere renunciar al cargo como Secretario de Relaciones Exteriores, el cual ya llega al final de su periodo, y tomar un cargo de menor jerarquía que le garantice aplazar su retiro de la política, pues según ha declarado, el triunfo o fracaso en esta contienda marcará el destino de su carrera política.

Jorge G. Castañeda, ex Canciller mexicano y futuro candidato presidencial, declaró en entrevista con El Norte que los organismos internacionales “Son espacios para la diplomacia de un país” y por tanto los países ponen todo lo que está en sus capacidades para lograr esta participación. Asimismo, señaló que los rumores al respecto del apoyo de Estados Unidos hacia el Canciller no debe ser motivo de vergüenza y mucho menos un motivo de coacción, “…no pensar que México haya vuelto a cambiar su voto sobre lo de Cuba pasado mañana por este tema de la OEA” (El Norte, 13 de abril de 2005).

Días después el presidente cubano se encargó de desprestigiar la posición de Luis Ernesto Derbez y el apoyo que Estados Unidos le brinda. Fidel Castro amenazó con hacer pública más evidencias del caso Ahumada y la vinculación con algunos líderes gubernamentales, en caso de que nuestro país condenara la situación de derechos humanos en Cuba (El Norte, 18 de abril de 2005). Finalmente, Derbez no acusó a Cuba en Ginebra, aunque no era suficiente para que la Comisión de DDHH decidiera que la situación en la isla es un asunto internacional

En este respecto cabe aclarar que, en efecto, recibir apoyo de un país no es algo vergonzoso; no obstante, México, por sus características geopolíticas siempre se ha visto como un ejemplo para muchos países latinoamericanos, así como el hermano desleal para otros y el hecho de que Estados Unidos respalde esta candidatura y que exista la posibilidad de que éste coaccione a otros países para que voten en su favor, es sin duda un desprestigio para el país.

Enrique Berruga, señala la particularidad de la política exterior de México al ser un “…país bisagra entre dos mundos, por su posición geopolítica y su desigual nivel de desarrollo interno.” (Berruga, 1997, p. 158). Asimismo, el autor señala la necesidad de llevar una buena relación con Estados Unidos debido a la relación comercial existente entre ambos, así como por el ser este país el de mayor poder en la actualidad.

La Embajadora Olga Pellicer, en su conferencia “México y su compromiso internacional con la seguridad” (XII Simposium de Relaciones Internacionales, Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, 26 de febrero de 2005), señaló que es necesario que México incremente su participación en política internacional a través de diversos mecanismos. Así, puntualizó sobre la participación de México en organismos internacionales como el Consejo de Seguridad, donde se ejerció el derecho a votar autónomamente contra la guerra en Irak; sin embargo, menciona, la Cancillería mexicana pasó el resto del tiempo disculpándose con su homóloga estadounidense. Es en este respecto que la Embajadora Pellicer expone la necesidad de delimitar la relación con Estados Unidos ya que si bien existen temas en los cuales México necesita unirse a la línea dictada por Estados Unidos, como lo son la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo internacional, existen otros donde México debe actuar conforme a los principios que emanen del espíritu de la Nación, de un proyecto nacional y una política exterior de Estado que, hasta ahora, ha brillado por su ausencia.

La candidatura de Luis Ernesto Derbez “…es una candidatura no trabajada, no está contribuyendo a la buena relación con los países de Sudamérica…” (Pellicer, 2005). Este proyecto no es sino el reflejo de una voluntad personal. En los últimos días, la Cámara de Diputados, ha expresado al ejecutivo la necesidad de retirar esta candidatura, con excepción de la fracción panista y parecería que ésta sería la decisión más atinada, pues a unos cuantos días de la siguiente ronda de votación en el organismo, todavía se pueden limar las asperezas y ceder el lugar a un candidato más apto que conduzca al organismo a lograr las nuevos objetivos, entre ellos, una mayor integración regional.


La autora es candidata a graduarse de la Licenciatura en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey. Comentarios a erikagabriela@gmail.com

Tienes derecho a guardar silencio

Por Javier Oroz.

"Tienes el derecho a guardar silencio. Si decides hablar con algún oficial de policía, todo lo que digas puede y será usado en tu contra en la Corte. Tienes el derecho a consultar un abogado antes de ser interrogado, y puedes tener a un abogado mientras se te interroga. Si no puedes costear a un abogado, se te proveerá de uno si así lo deseas, antes de ser interrogado. Si decides contestar el interrogatorio, tienes derecho a dejar de contestar en cualquier momento. Podrás parar de contestar el interrogatorio en cualquier momento para consultar a un abogado, y podrás tenerlo contigo durante el interrogatorio presente o futuro."

Lo anterior es probablemente una de las frases más conocidas del Derecho norteamericano, sin embargo poco se sabe de dónde proviene en realidad y más aún de su alcance jurídico internacional. Dicha frase surgió de uno de los juicios criminales más trascendentales para los Estados Unidos, mismo que se gestó en el vecino estado de Arizona y vino a ser resuelto en el seno de la Suprema Corte de Justicia Americana. En el año de 1963 en Phoenix, Arizona una joven mujer de 18 años fue secuestrada y salvajemente ultrajada, siendo puesta en libertad momentos después de estos terribles sucesos. Así, la mujer se presentó ante la policía local para hacer su notitia criminis, precisando la ofendida que su agresor era de origen mexicano, joven y conducía un vehículo de principios de los años cincuenta. Semanas después, la víctima identificó el vehículo en el que decía se habían perpetuado los hechos, mismo que resultó ser propiedad del mexicano Ernesto Miranda.

Con base en lo anterior, la policía de Arizona detuvo a Miranda y lo interrogó, utilizando como técnica el decirle que ya había sido identificado por la agredida y que no le quedaba más que confesar. Dos horas después, el detenido había firmado una confesión en donde se declaraba culpable de todos los cargos criminales, lo que parecía poner fin al caso. Sin embargo, una vez que el defensor de oficio proporcionado por el Estado estudió las diversas evidencias y hechos que habían motivado el proceso penal en contra de su patrocinado, se decidió por apelar a la 5° enmienda Constitucional y calificar de ilícita a la confesión extrajudicial vertida por el acusado. Ya durante el juicio, no obstante los alegatos en su defensa, se dictó sentencia condenatoria de 20 a 30 años en prisión y la confesión resultó ser la prueba esencial para la procedencia de la acción penal. No conforme con lo anterior, la defensa escaló los diversos peldaños judiciales, hasta alcanzar a la exclusiva Suprema Corte de Estados Unidos, misma que ordenó se revocara la sentencia condenatoria, declarando la ilicitud de la confesión.

Todo ello vino a arrinconar a la fiscalía a proseguir de nueva cuenta en juicio, pero ahora sin su prueba más contundente. Sin embargo, de esta resolución en alzada se estableció el llamado "Miranda Rights", en donde se ordena que toda persona que fuere detenida en Estados Unidos, siempre debía ser informada de sus derechos constitucionales a guardar silencio y en caso de no hacerlo, es necesario informarle que todo lo que diga sería utilizado en su contra en juicio, además de notificarle que todo acusado tiene el inalienable derecho a un abogado defensor durante su interrogatorio o en sus declaraciones. A pesar de que dicha norma se ha convertido sacramentalmente en un elemento sine qua non en todos los arrestos y detenciones policiacas, el sistema de justicia norteamericano, volvió a ser cimbrado. En esta ocasión, en el caso Avena y otros ciudadanos mexicanos (México vs. Estados Unidos de América). En este caso particular, el foro fue en la Corte de Justicia Internacional (CIJ) de la Haya, Holanda.

Esta heroica e histórica contienda fue protagonizada por la H. Cancillería Mexicana en conjunto con un par de abogados extranjeros; por el otro lado se encontraba el Departamento de Estado Americano capitaneado por el célebre abogado William Taft IV. Durante el litigio se debatió sobre la ilegalidad de los procesos penales que condenaban a la pena de muerte a 52 mexicanos en diversos Estados de la Unión Americana. México apeló a que Estados Unidos había violado el Derecho al debido proceso legal (mismo punto de partida que en el caso Miranda) ya que había infringido, por inobservancia, la Convención de Viena sobre las relaciones Consulares particularmente en dos aspectos: (1) que cuando se arrestó a los mexicanos se les debió informar de su derecho a contactar al consulado, y éste a su vez debió de ser notificado del arresto o detención de su nacional; y (2) de que los Estados Unidos había sido omiso en su obligación de ajustar sus leyes y procesos internos a dicha Convención.

En esta ocasión, México obtuvo sentencia favorable consiguiendo que el CIJ condenara a los Estados Unidos ordenándole suspender las ejecuciones para así brindarles un debido proceso legal. Hoy en día se espera por parte de la comunidad internacional que los Estados de la Unión Americana implicados, acaten el fallo de la CIJ y proporcionen el debido proceso legal al que tienen derecho los procesados. Así, tenemos que mientras el Estado de Derecho y el principio de legalidad han venido a salvar en un par de ocasiones a diversos mexicanos, en nuestro país pretendemos que las diversas instituciones legales sean aplicadas a criterio, sobreponiendo intereses políticos o populares y poniendo en evidencia nuestra cultura contradictoria y de negación al Derecho.

Javier Oroz Coppel es abogado por la Universidad La Salle Noroeste y actualmente labora en ING Seguros Comercial América, S.A. de C.V. en Monterrey, Nuevo León. Comentarios: javieroroz@gmail.com