Wednesday, June 28, 2006

Gaceta Jurídica del Ciudadano

Patrimonio de familia

Por Javier Oroz Coppel.

Ahora que estamos tan cerca de las elecciones, no faltan todas estas teorías (¿o premoniciones?) fatalistas que dicen que de ganar tal o cual candidato, todo nuestro patrimonio podrá verse afectado por una posible crisis. Ante estos embates pesimistas, mucha gente no duda en buscar refugios más seguros y decide cambiar su patrimonio de moneda nacional a dólares americanos.

Todas estas crisis que muchos de nosotros recordamos en forma no tan distante, han traído consigo la devaluación de nuestro alicaído peso, lo cual no sucede con el dólar americano, moneda la cual imperialmente se sostiene con firmeza. Dicen y han dicho ya las malas lenguas que el peso cayó, cae y caerá, por ello se rumora que ante una posible crisis la mejor solución es proteger su patrimonio “dolarizándolo”.

En lo particular la solución me parece más de náufrago superviviente que de economista visionario. Lejos de que un servidor, pretenda dar una respuesta macroeconómica a los temores de la población, preferimos darle una salida jurídica a sus temores patrimoniales y que, en opinión del que escribe, son más sólidas y por qué no, hasta más nacionalistas.

Como remedio para estos achaques y paranoias pre-electorales, nuestra legislación civil local contempla un remedio al que se le conoce como “Patrimonio familiar” mismo que puede llegar a ser muy efectivo, sabiéndolo manejar.

El llamado patrimonio familiar, es aquel patrimonio inalienable, inembargable, no sujeto a gravamen, formado con una cantidad limitada de bienes, destinados al sostenimiento y estabilidad de una familia.

Son objeto del patrimonio de la familia: la casa en que la familia habita, sus muebles y equipo de casa, un vehículo automotriz y además una porción de terreno anexo o a distancia no mayor a 1km de la casa. Cabe mencionar que sólo pueden constituirse en patrimonio de familia con bienes sitos en el municipio en que esté domiciliado el que lo constituya. Además, aunque la ley establece qué bienes pueden estar dentro del patrimonio, la propia legislación establece que el valor máximo de los bienes afectos al patrimonio de la familia será el equivalente a treinta y cinco mil veces el salario mínimo diario general vigente en la zona económica de que se trate ($1´650,600.00 pesos), en la época en que se constituya dicho patrimonio, quedando incluido dentro del valor antes mencionado, el del vehículo automotriz cuyo valor máximo será el equivalente a cinco mil veces el salario mínimo diario general vigente en la zona económica de que se trate ($235,750.00 pesos).

Procesalmente hablando, lo que una persona debe hacer para constituir su patrimonio de familia es promover ante un Juez una “jurisdicción voluntaria”, que es un procedimiento en el cual se exige que el miembro de la familia que quiera constituir el patrimonio lo manifieste por escrito al juez de su domicilio, designando con toda precisión y de manera que puedan ser inscritos en el Registro Público los bienes que van a quedar afectados. Asimismo, este responsable miembro de la familia debe comprobar su mayoría de edad; que su domicilio está en el lugar donde se quiere constituir el patrimonio; que en efecto tiene una familia mediante copias certificadas de las actas del Registro Civil; que los bienes objeto del patrimonio son propiedad del constituyente y que no reportan gravámenes fuera de las servidumbres; y por último que el valor de los bienes que van a constituir el patrimonio no exceda del ya señalado.

Aunque sé que es mucho pedir en un país como el nuestro en donde la simulación es la Reina del Derecho, es muy importante hacer conciencia para que no abusemos de esta noble institución, ya que algunos notables deudores, utilizan al patrimonio como escudo fraudulento en contra de sus acreedores, aprovechándose de que éste patrimonio es casi inmune de embargos.

Finalmente estimado lector, el patrimonio de familia es una económica opción para que no se arrebate y cambie su patrimonio a dólares americanos, contribuyendo así a la inestabilidad de nuestra economía y a la de su familia, ante tiempos de cambios de gobierno. Ahora, que si Usted insiste en apuntar hacia el norte, también allá vale la pena cuidarlo de la misma forma en que se le ha propuesto aquí con el patrimonio de familia, ya que de aquel lado podrá hacer uso de la figura de los “homestead”, que son más o menos el equivalente de nuestra figura jurídica en comento.

Aquí la moraleja es cuidar su patrimonio, aquí o allá usando al patrimonio de familia como un verdadero paraguas ante tanto nubarrón electoral, ojalá y no nos llueva.


Comentarios al autor: javieroroz@gmail.com

1 comment:

Anonymous said...

Saludos, muy interesante el post, espero que sigas actualizandolo!