Tuesday, May 16, 2006

Gaceta Jurídica del Ciudadano

Sueños guajiros
Por Javier Oroz Coppel.


Los actuales tiempos electorales nos indican en forma clara que ni a los candidatos ni a muchos de sus votantes les importa ni un poquito, quién de estos va a fincar su gobierno en apego a la seguridad jurídica, al estado de derecho y a la cultura de la legalidad. ¿Por qué es esto así? Deténgase un poco a reflexionar.

Nuestro sistema jurídico, tiene de todo menos sencillez para entenderlo. Existe un universo de leyes, reglamentos, decretos, circulares, códigos, normas y otros documentos más, que hacen de esta labor de entendimiento algo en realidad imposible y, si me apuran, hasta violatorio de garantías individuales y de los derechos del hombre y del ciudadano en muchos casos.

Pues bien, como este sistema es demasiado complejo no somos los únicos que rechazamos cualquier intento de comprenderlo, pues el mismo Estado también ha decidido paradójicamente pasarle por un lado o tomar atajos para no entrar en lo oscurito del entendimiento de nuestro sistema jurídico.

Es precisamente este Estado a quien por garantía Constitucional le corresponde proporcionar la educación básica obligatoria (de preescolar hasta secundaria) así como vigilar que se imparta bajo premisas tales como el que sea laica y gratuita, entre otras cosas.

Todo suena muy bien, solo que al Estado se le ha olvidado educar a sus normados bajo el entendido de que vivimos en un Estado de Derecho y que si queremos vivir en sociedad estamos obligados a seguir estas normas de convivencia social, mismas que nos otorgan derechos y obligaciones, desde las más sencillas como el derecho a la vida, hasta las más complicadas como las fiscales.

Pues bien, sacando el lado Kelseniano (jurista alemán quien le daba solución a todo con la ley) que todos tenemos dentro, imagine Usted lector que nuestro Gobierno se decidiera a elaborar un agresivo y radical proyecto de reforma educativa en donde la educación, desde preescolar hasta la universidad, ya no se limitara a la enseñanza de las ciencias sociales y civismo, sino que realmente se enseñara derecho, no como tema aislado sino como materia obligatoria y seriada.

Imaginémonos que, acorde a nuestro nivel de madurez, en preescolar nos enseñaran primero ideas sencillas de normatividad jurídica; después en la primaria empezáramos con derechos fundamentales; en la secundaria ya se viera un poco más a fondo algunas ramas del derecho como el civil, mercantil, laboral, penal, etc.; posteriormente en la preparatoria eleváramos el nivel de complejidad y ya en la Universidad estar viendo todavía aún más especializado el estudio del derecho.

Así, cuando una persona pasara por sus casi veinte años de período escolar, independientemente de su profesión, habríamos formado a un ciudadano con un conocimiento amplio en derecho, que entienda nuestro complejo sistema jurídico, consciente de sus derechos y obligaciones y sobre todo, con la voluntad de vivir con seguridad jurídica, apegado a la cultura de legalidad que fomente un verdadero estado de derecho. Pensemos nada más el efecto que esto tendría en los niveles de corrupción, de delitos en general, de civilidad y de convivencia: más personas pagarían sus impuestos, los legisladores estarían obligados a legislar leyes de calidad, los jueces deberían de apegar más sus sentencias a derecho y los abogados tendrían que ser excelsos y eruditos en derecho. ¡Todo sería mejor!

Lo malo es que todo parece indicar que en el mundo real los candidatos seguirán con sus pobres campañas, mucha gente votará por el candidato que sea menos parodiado y el Estado seguirá buscando esos atajos para no entender la ley y aplicarla. En fin…espero que no quede esto en puros sueños guajiros.


Javier Oroz Coppel, es abogado por la Universidad La Salle Noroeste. Comentarios:
javieroroz@gmail.com

1 comment:

Anonymous said...

Pobre y obtusa resulta la propuesta del Lic. Oroz, intentando resolver de manera por demas simplona temas tan complejos y bastos; sin embargo atina en decir dos cosas, 1. Que los temas juridicos y legales resultan bastos y complejos; (al igual que muchos otros , como el medico, el moral o espiritual, el civico, el de las buenas y malas costumbres, etc.) y 2. Que es necesaria una reforma educativa. (pero integral y no como sugiere el Lic. Oroz enfocada primordialmente a temas juridicos)
Es preciso apliar nuestros horizontes y el de nuestros jovenes y la mejora en nuestra sociedad será consecuencia de esto.