Tuesday, May 16, 2006

El papel de Estados Unidos en la Revolución boliviana

Por Katya Izquierdo.

Quisiera comenzar comentando que mucho se ha hablado del apoyo estadounidense a la revolución boliviana, sin embargo, este hecho histórico es para los bolivianos, mucho más que esto. Estados Unidos ciertamente apoyó al gobierno y a la burguesía en su intento por eliminar los posibles focos “rojos” dentro de Bolivia. Pero de igual forma, hay que decir que Estados Unidos no se involucró completamente en la revolución boliviana, en mucho, debido a que ésta no llegó a ser parte del juego de la guerra fría.

Lo que logró la revolución boliviana al interior fue mucho. En 1952, los bolivianos lograron, por sí mismos, hacer un cambio de régimen. Un levantamiento espontáneo promovido por mineros, fabriles y civiles en el altiplano, se unió a policías y soldados rebeldes. Bolivia ha sido el único país latinoamericano en el cual sus propias FFAA fueron desarticuladas por la propia población. Otros de los grandes logros de esta revolución fueron el que los sindicatos pasaran a ser el principal poder, y el que el grueso de la economía pasara a ser controlada por el Estado. Sin embargo, al final, la revolución fue contenida y el MNR fue cooptado por Washington.

Pese al patrocinio brindado por los estadounidenses a la revolución, debemos notar que a principios de ésta, tanto estadounidenses como británicos actuaron para meter en prisión a los líderes del MNR, catalogándolos como nazis, para luego forzarlos a quedarse fuera del gabinete de Villaroel. La percepción oficial por parte de Estados Unidos en cuanto al nexo del MNR con la Alemania nazi fue el móvil principal para que éstos actuaran de forma hostil. Sin olvidar claro, los intereses derivados del estaño, que se vieron amenazados por las políticas del MNR.

En los 50’s, Bolivia aceptó una gran cantidad de medidas que a duras penas eran de corte revolucionario, como por ejemplo: un nuevo código de petróleo que favorecía la inversión extranjera y una restrictiva política monetaria presentada por el FMI[i]. Por su parte, los EU reconocieron al nuevo régimen después de siete semanas.

En el momento en que un acuerdo provisional fue alcanzado para compensar la nacionalización de las minas del 53, es cuando inmediatamente los Estados Unidos acceden a aceptar nuevas embarcaciones de estaño en Texas. Éstos quedaron comprometidos, con ello, a brindar un programa extensivo de ayuda extranjera. De 1953 a 1960, la ayuda estadounidense otorgaba a los bolivianos un tercio de su presupuesto. En la década de los 50’s, Bolivia recibía más ayuda estadounidense (per cápita) que cualquier otro país latinoamericano[ii].

La necesidad por prevenir el esparcimiento del comunismo en Bolivia era el mayor argumento utilizado para asegurar la aprobación por parte del Congreso en cuanto a la ayuda económica que los Estados Unidos brindaban al nuevo gobierno revolucionario de 1953. Dicha ayuda fue defendida como medio para establecer una relación amistosa con Bolivia y evitar que cayera bajo el control soviético. Sin embargo, cabe mencionar que esta interpretación puede resultar exagerada, o incluso, incorrecta. Los líderes estadounidenses pudieron haber subestimado la influencia comunista, pero lo cierto es que ésta fue usada como bandera para justificar el gran programa económico asistencial empleado en Bolivia, el cual los oficiales estadounidenses favorecieron por muchos otros motivos. Siguiendo esta línea vemos que nuevamente en el 61, los Estados Unidos aplican un programa de ayuda económica a Bolivia, en aras de la oferta de ayuda hecha por los soviéticos (Khrushchev).

Las interpretaciones estadounidenses en cuanto a sus intereses estratégicos hicieron que Eisenhower llegara a buenos acuerdos con el gobierno boliviano. Los estadounidenses aceptaron la expropiación del estaño y de la tierra como un hecho contundente y proveyeron al gobierno con préstamos a largo plazo, lo que haría que Bolivia estuviera capacitada y dispuesta a realizar compensaciones efectivas. Los Estados Unidos animaron a los dueños originales a aceptar las compensaciones ofrecidas. Los hacedores de política (“policy makers”) estadounidenses parecían estar interesados en algo más que proteger la sanidad de los derechos de propiedad[iii].

En la Bolivia de los 50’s, los intereses privados eran muy pequeños, por lo que los arreglos en materia de compensación fueron muy importantes. El gobierno estadounidense tuvo que comprometer fondos públicos para obtener un acuerdo, sin embargo, las relaciones amistosas continuaron y los Estados Unidos fueron capaces de lograr muchos de sus objetivos políticos. Ambos países continuaron proveyendo bases para inversiones privadas beneficiosas[iv].

Aunado a lo anterior, hay que decir que todo esto pudo llevarse a cabo debido a que Bolivia decidió apegarse al marco de la ley en cuanto a lo que éste dicta sobre “el pronto y adecuado pago”. Los dueños de las minas originalmente pedían la cantidad de $60 millones, y Bolivia contaba con cuenta fiscal de alrededor de $500 millones. Las partes finalmente acordaron la cantidad de $20 millones; la cual fue pagada en alrededor de una década[v]. Los términos finales concluyeron en los 60’s. Aunque tal vez los pagos bolivianos fueron adecuados, éstos no se dieron de inmediato.

De acuerdo a Blasier, lo económico no es suficiente para explicar el modo de actuar de los estadounidenses en apoyo a la revolución. Una de la razones consiste en que la inversión directa en Bolivia era muy pequeña. La ayuda estadounidense entre 1952 y 1964 sobrepasó por mucho el valor de la inversión privada de Estados Unidos en el lugar. Los intereses privados no jugaron un papel grande en su decisión por rescatar al gobierno revolucionario, sino más bien se trató de consideraciones estratégicas. El argumento a favor de la ayuda brindada iba en el sentido de evitar un caos en Bolivia que podría conducirlos al comunismo. Algunos críticos basan la reconciliación de ambos gobiernos en una concesión temporal designada para suprimir el cambio revolucionario a largo plazo. Al colaborar con los líderes estadounidenses, el gobierno revolucionario logró significativos cambios sociales.

En este sentido, los agentes diplomáticos y económicos de Estados Unidos parecían estar convencidos de que la ayuda a Bolivia iba en concordancia con sus intereses. Estos agentes se vieron identificados también con las metas de la revolución, y se vieron profundamente involucrados en su política y desarrollo doméstico (consideraciones burocráticas a las que Blasier nos hace referencia).

Aunque tal vez la Bolivia de los 50’s era más susceptible a una toma por parte de los militares que a una por parte de los comunistas, la ayuda económica masiva le aseguró al gobierno revolucionario, correspondencia con los intereses estadounidenses. Las políticas de EU promovían un gobierno relativamente estable en Bolivia, claramente amistoso con los estadounidenses. En este sentido, dichas políticas contribuyeron al logro de los objetivos estratégicos estadounidenses.

Por otro lado, en ese entonces, en Bolivia, el imperialismo no tenía ninguna intención de llevar a cabo un golpe[vi]. Éste prefería ayudar a Paz Estenssoro y a Siles, quienes sabían hacer uso de la demagogia junto con reformistas como Lechín y sus agentes en el POR, para cansar a las masas y lograr que éstas pudieran liberarse a sí mismas de la presión de la clase trabajadora y triunfar en la reconstrucción de las fuerzas armadas burguesas, y así, mantener el capitalismo semi-colonial. Los golpes de derecha no podían contra el patrocinio de Estados Unidos. Los estadounidenses no tenían deseo alguno de provocar una contra-reacción popular. Ellos sabían que el MNR era liderado por la burguesía, y también sabían cómo usar a este tipo de gente en contra de los trabajadores.

Estados Unidos nunca armó una fuerza guerrillera contra revolucionaria como lo hizo luego en Nicaragua, Angola y Afganistán. Tampoco animó sentimientos belicosos entre los gobiernos reaccionarios de la región para una invasión. La carta triunfal imperialista era Paz Estenssoro. Los estadounidenses sabían que Paz Estenssoro después haría la nacionalización de las grandes minas y llevaría a cabo algunas reformas sociales, pero igualmente sabían que trataría de moderarlas. Los planes triangulares aplicados por Paz Estenssoro, Siles o Lechín buscarían seguir los diseños imperialistas.

Aquellos personajes encargados de tomar las decisiones políticas centrales en Estados Unidos veían a Paz como una alternativa viable al comunismo, en parte, como resultado de las políticas explícitas adoptadas por el gobierno boliviano. Cuando el MNR toma el poder, éste trata de tranquilizar los temores por parte de Estados Unidos. El nuevo régimen argumentaba poder proteger la propiedad privada. Éste pedía formalmente el reconocimiento estadounidense. Lo cierto es que en cualquier grado, los Estados Unidos fueron convencidos rápidamente.

A modo de respuesta a lo anterior, durante los eventos de abril, el Comité Central sacó una resolución en la forma de adhesión a la revolución, poniendo en avance un programa de demandas inmediatas. Los puntos fundamentales demandaban luchar por un gobierno boliviano que obedeciera la voluntad de los bolivianos.[vii] Por su parte, Lucha Obrera hacía un llamado para luchar por un cambio de dirección frente al gobierno de Paz Estenssoro. Éste demandaba “un gobierno boliviano que obedeciera la voluntad de los bolivianos y no de los yanquis”.

Para Estados Unidos, los bolivianos pertenecían a diferentes clases. Un gobierno de los bolivianos entonces, solo podría ser uno de la clase dominante de la república. El POR, en lugar de luchar para derrocar al gobierno de la burguesía, para crear un gobierno de los trabajadores y los campesinos, sugirió al MNR adoptar el propósito de desarrollar una burguesía nacional soberana y dejar de conciliar los intereses estadounidenses.

En general, la revolución de 1952 abrió en Bolivia un proceso de transformaciones muy importantes, y los gobiernos bolivianos entre 1952 y 1964 se dedicaron principalmente a crear las bases de un desarrollo económico sólido. La política internacional boliviana se orientó justamente a servir propósitos encaminados al desarrollo.

Pese al apoyo que brindó Estados Unidos a la revolución boliviana, éstos se vieron agraviados debido a que en 1952, un movimiento interno llevó a la nacionalización de las minas de estaño. Aquella revolución fue encabezada por la COB, que encuadraba a los mineros del estaño -la mayoría de ellos indios- y supuso una gran sacudida para Estados Unidos, al combinar la militancia sindical con la reivindicación de la mayoría india. Costó cinco años contenerla. Cuando el estaño bajó de precio en el mercado mundial, muchos de los productores indios se volcaron al cultivo de coca, lo que les supuso ingresos pero de nuevo: la ira de Estados Unidos, empeñado en su campaña anti drogas.

BIBLIOGRAFÍA.-

- Dunkerley, James, Rebellion in the Veins: Political Struggle in Bolivia 1952-82, London: Verso, 1984
- Se contó con la colaboración y guía del Dr. Edgar Jiménez (Tec de Monterrey-CCM) y del Dr. J. Dunkerley (j.c.dunkerley@qmul.ac.uk)
- Blasier, Cole, The Hovering Giant: US responses to Revolutionary Change in Latin America 1010-1985, University of Pittsburg Press, 1985 (Revised Edition)
- Blanco, Hugo; Carnejo, Peter; Hanse, Joseph; Lorenzo, Anibal; Moreno, Nahuel, Argentina y Bolivia: Un Balance, Buenos Aires: Comité ejecutivo de la Cuarta Internacional, Diciembre de 1972
- Broue, Pierre, Bolivia, 9 april 1952: A forgotten ‘February Revolution’?, International Executive committee
- Lora, Guillermo, El Partido y su organización, La Paz: Ediciones Masas, 1983
- Ryan, S., Letter on the Bolivian Revolution, SWP Internal Bulletin, 1 de Junio de 1952
- Ryan, S., The Bolivian Revolution fight against revisionism, SWP Internal Bulletin, Octubre de 1954
- Villaroel, Ejército y nacionalismo en Bolivia, Historia de América en el siglo XX, Segunda posguerra: Nacionalismo, liberación y guerra fría. Tomo 3, Buenos Aires, 1981
- Trotsky, L.D., The Third International After Lenin, Nueva York: Pathfinder
- Boletín Interno, no.13, POR
- Cajías, Lupe, Historia de una leyenda: Vida y palabra de Juan Lechín Oquendo, La Paz, 1989
- La 4ta International, Enero-Febrero, 1953
- Alexander, Robert J, Trotskyism in Latin America, California: Hoover Institution Press, 1973
- Cuadernos de Lucha Obrera
- The Militant, 12.5.52, entrevista con Lora, parte 1, SWP, Nueva York
- The Militant, 19.5.52, entrevista con Lora, parte 2, SWP, Nueva York

[i] Ibid
[ii] Ibid
[iii] Defending the National Interest in the Use of Force Alter 1950
[iv] Blasier, Cole, The Hovering Giant: US responses to Revolutionary Change in Latin America 1010-1985, University of Pittsburg Press, 1985 (Revised Edition)
[v] Defending the National Interest in the Use of Force Alter 1950
[vi] Bajo ninguna circunstancia el proletariado podía apoyar al gobierno de una sección de sus explotadores. Por el contrario, la intención del partido marxista debía ser la de minarlo y luchar por su caída revolucionaria. Aquellos a favor de esto se comprometerían con una política de contención y capitalismo semi-colonial. En el caso de un atentado hacia el golpe reaccionario, los trotskistas debían de haber seguido la misma política del bolchevismo ruso. Los leninistas juntaron a sus fuentes de apoyo en las calles para luchar por las armas, con la finalidad de aplastar la ultra reacción. En todo momento, éstos advirtieron a los trabajadores de no tener confianza en, o dar su apoyo al gobierno, y de prepararse para acabarlo por medio de una revolución, una vez que el golpe monarquista hubiera sido aplastado.
[vii] Boletin Interno, no.13, 1953, pg.7

La autora es Licenciada en Ciencia Política por el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, y Maestra en Estudios Internacionales por la EGAP en coordinación con la Universidad de Georgetown. Comentarios: moonaime@hotmail.com

1 comment:

un boliviano said...

mi abuelo siempre decía que "el papel aguanta todo", al parecer no se equivocaba, vaya que interesante que una no-boliviana (hasta parece la terrorista de raquel gutierrez) que describe la "historia de Bolivia",
habrá que ver que tanta ironía anda suelta!!!!