Friday, February 17, 2006

Visión de un Mexicano

Louisiana: ¿Lección por aprender?

Por Samuel Peña Guzmán.


La semana pasada tuve el gusto de conocer a una delegación del estado de Louisiana encabezada por el Secretario de Desarrollo Económico del mismo, Michael Oliver. La delegación realizó una misión comercial por algunas entidades del país, promoviendo activamente su estado y, sobre todo, buscando nuevas inversiones. Exactamente lo que un servidor hace, pero de Estados Unidos hacia México.

Sin duda, fue muy interesante compartir los intereses mutuos de ambos estados, así como observar con admiración el espíritu proactivo e inclusive agresivo, -en el buen sentido de la palabra- de la delegación. Louisiana es el mayor importador de acero de Estados Unidos. Como ya sabemos, dicho estado fue duramente afectado tras los huracanes Rita y Katrina que prácticamente arrasaron con el sur de la Louisiana incluida la bella ciudad de Nueva Orleáns. De acuerdo a datos proporcionados por el Secretario Oliver, Louisiana perdió más de 211,000 objetos, amén de mencionar los más de 100,000 automóviles que también se perdieron a raíz de los embates de la madre naturaleza. No cabe duda que los huracanes fueron devastadores para el estado de Louisiana.

Dice un viejo refrán “nadie aprende en cabeza ajena”. Sin embargo, la experiencia que compartieron con nosotros los funcionarios del estado de Louisiana, quizás pudiera brindarnos una lección: El espíritu de lucha y de reacción ante los acontecimientos antes mencionados, es digno de aprender.

El gobierno de Louisiana creó una nueva dependencia -Louisiana Recovery Authority- cuyo fin precisamente es reconstruir nuevamente todas las zonas dañadas por los huracanes de tal manera que sus tierras vuelvan a ser productivas. Aunado a ello, el estado creó un “paquete” de incentivos para los inversionistas bastante agresivos que, a decir verdad, superan por mucho a los que ofrecen la gran mayoría de las entidades federativas de México.

Sin duda, los acontecimientos de la madre naturaleza orillaron a las autoridades del mencionado estado estadounidense a implementar el “paquete” de incentivos que a más de una empresa llamaría la atención

Por cada dólar estadounidense que una empresa paga a sus empleados, las autoridades de Louisiana le regresan el 10 por ciento, amén de mencionar los más de 7,500 millones de dólares extras recibidos por parte del gobierno federal. Los programas de financiamiento para las pequeñas empresas son mucho más agresivos que los de los países en vías de desarrollo como el nuestro. Actualmente Louisiana es el noveno estado de la unión americana con mayor inversión extranjera y con activos superiores a los 21 mil millones de dólares. Un grupo industrial regiomontano inclusive ha trasladado sus operaciones a Louisiana por los altos incentivos otorgados por las autoridades de dicho estado.

Considero que si las entidades de nuestro país adoptáramos paquetes de incentivos mucho más agresivos que los actuales, o por lo menos igualáramos a los del estado de Louisiana, probablemente tendríamos un mayor flujo de inversión extranjera, comparada con la que se tiene actualmente. Lamentablemente, los incentivos que ofrece la mayoría de los estados en México son bastante limitados. Es por lo anterior que, entre otros factores, México prácticamente esta perdiendo la batalla frente a las principales competidoras del pacifico-asiático, principalmente China. ¿Por qué tener que esperar a que un acontecimiento de la madre naturaleza o una crisis financiera afecte al país para ofrecer más y mejores incentivos a los inversionistas potenciales? En México, a raíz de la crisis financiera de diciembre de 1994, el Congreso se vio en la necesidad de derogar la legislación permitiendo que el capital extranjero tomara una participación superior al 50 por ciento de los activos bancarios. Prácticamente los bancos tuvieron que esperar, a raíz de la misma crisis, a estar al borde de la bancarrota para poder derogar la legislación. Quizás se hubieran prevenido muchas pérdidas económicas si desde un principio se hubiera permitido al capital extranjero, con los perjuicios que esto tiene, poseer más del 50 por ciento de los activos bancarios. Aprendimos la lección a un costo muy alto.

Para nadie es un secreto que las entidades federativas en México libran una “férrea” competencia por atraer mayores inversiones extranjeras a sus respectivas entidades. En algunos casos, nuevamente para nadie es un secreto, algunos estados han hecho ofertas muy por encima de los “incentivos estándar” que normalmente ofrecen. ¿Por qué no incrementar los incentivos “estándar” de una manera más agresiva? Comúnmente los incentivos, como mencionaba en párrafos anteriores, son muy “escuetos” y/o limitados. Quizás sería necesario analizar con detenimiento los efectos o frutos que una inversión extranjera directa trae consigo; nuevos empleos y derrama económica principalmente.

El defecto de muchas personas, instituciones o países es que las políticas públicas que se implementan son reaccionarias y no preventorias, e inclusive, no planeadas. Los incentivos implementados en Louisiana definitivamente son reaccionarios. Sin embargo, para efectos nuestros, el paquete de incentivos de este estado, dirigidos a los inversionistas quizás pudiera ser un modelo a seguir para muchas entidades federativas del país y no esperar que los acontecimientos sucedidos en Louisiana sean una lección por aprender.



El autor es Licenciado en Derecho por el Tecnológico de Monterrey con Maestría en Derecho Internacional (LLM) por la American University y Maestría en Administración Pública (MPA) por la George Washington University. Actualmente es Coordinador de Inversión Extranjera del Estado de Nuevo León y catedrático de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Las opiniones expresadas son de carácter estrictamente personal y no deberán entenderse que representan las de las instituciones con las que el autor se encuentra vinculado. Comentarios: samuel.pena@mexicoglobal.com

1 comment:

Anonymous said...

Realmente al gobieno mexicano le alcanza para dar esos incentivos?