Monday, January 16, 2006

La Otra Campaña

Por Jorge Armando Rocha.

Ya son pocos los que no reconocen en este país la importancia del EZLN para poner el tema indígena en la agenda nacional desde hace más de una década y que no aceptan los grandes pendientes que tiene el Estado con los pueblos originarios.

Pero, ¿qué pasará con la Otra Campaña iniciada por el subcomandante Marcos o el delegado Zero durante este proceso electoral? Es posible que se desinfle en los próximos meses. El EZLN no quiere la violencia, pero tampoco participar en las contiendas políticas de forma institucional, requisito de toda democracia para aspirar al poder público.

Si no fuera así, Andrés Manuel López Obrador, Roberto Madrazo y Felipe Calderón no se registrarían ante el IFE. Ir a contracorriente de los millones de mexicanos que apuestan a un cambio ordenado por la vía de las urnas, hará que éstos vean al movimiento zapatista con indiferencia.

Y más aún, Marcos se ha alejado de la izquierda formal al atacar a su candidato, López Obrador, a quien lo equipara con Carlos Salinas de Gortari. “La imagen de Carlos Salinas de Gortari construida por AMLO es, en realidad, un espejo”, ha dicho. Algo que lo puede hacer impopular con buena parte de la izquierda que simpatizó con él, hasta ahora.

No podemos negar que los reclamos del EZLN se basan en demandas justas, pero se llega el tiempo de una definición, ¿si toda la política es igual de sucia y mentirosa, por qué no transformarla mediante su participación en ella?

Por cierto, en la Otra Campaña, el delegado Zero va montado en su propia paradoja: maneja una motocicleta marca Yamaha, con la que recorrerá todo el país. Él, que se dice anticapitalista, habrá de saber que la marca trasnacional tiene como filosofía corporativa, entre otras pautas, “incrementar la satisfacción y entendimiento de sus accionistas mediante esforzarse para lograr ganancias sanas” y contribuir a una “cultura global”.
Y no se trata de criticar a una empresa privada que está en su derecho de crear más riqueza, sino de hacer notar que la globalización es parte de todos y depende cómo la asumamos para salir adelante: con indiferencia y descalificación, dejando al capitalismo salvaje operar, o con una participación comprometida del Estado.

Es la misma preocupación del comandante zapatista Tacho quien afirma: “Sabemos de la situación de los obreros explotados en las fábricas; no tienen un empleo seguro; no están protegidos por las leyes del gobierno; sufren despidos injustificados porque las leyes no se cumplen”. Se trata de revertir eso, pero por la vía democrática.



El autor es Licenciado en Ciencia Política y Maestro en Análisis Político y Medios de Información por el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. Comentarios:
jorge_rocha_@hotmail.com

2 comments:

Anonymous said...

Absolutely right...
Muy buen artículo...
Saludos,
KATYA IZQUIERDO

Anonymous said...

buen planteamiento, flaquea en la crítica a Marcos y su yamaha, en que pretende que se transporte?
si bien es cierto que la izquierda se ha convertido al capitalismo; no es esa una evolución lógica y que va más allá de una discusión marxista obsoleta